martes, 17 de mayo de 2011

El día en que Paraguay venció a Paraguay



Después de mucho, me siento inspirado, con el pecho inflado y con ganas de plasmar mis pensamientos e ideas en frases, palabras y anécdotas. Hoy me olvidé del miedo, de la paranoia, del tráfico, de los prejuicios y de las trivialidades cotidianas. Sólo pensé en que mi país, mi hogar, el lugar donde me crié y me malcrié, mi terruño está de aniversario, está de fiesta, se viste con sus mejores prendas porque cumple 200 años y yo Gracias a Dios estoy vivo para contar a mis nietos y a los que vengan de que presencié por primera vez como este lugar, pudo cambiar completamente en 3 días.
Podremos estar plagados de contradicciones e incoherencias, nuestro gobierno pudo haber derrochado millones de dólares en pirotecnia, haber pagado un dineral a un tenor compatriota para que éste se hiciese cargo del espectáculo, de la fiesta, de la parafernalia popular. Pero ¿Quién me quita el sabor de encima, de haber visto el Panteón de los Héroes como nunca vieron mis ojos?,  ¿Quién me quita la completa seguridad que tuve caminando cuadras y cuadras por el microcentro sin temor a que aparezca alguien con un revólver o un arma blanca a sacarme lo poco que tengo? Nadie. Haber visto la calle Palma colmada, bohemia, como en sus mejores épocas, a niños caminando agarrados de las manos de sus padres, extranjeros que quedaban simplemente estupefactos ante tanta maravilla, ante tanto colorido, dándonos una verdadera bofetada de realidad, diciéndonos que cuando el paraguayo verdaderamente se propone cambiar algo de raíz, lo consigue.
Mi pueblo podrá estar plagado de errores, de gobernantes y funcionarios públicos corruptos que se colman los bolsillos a costa de este pueblo sacrificado y trabajador, que verdaderamente lo da todo sin recibir nada a cambio. Pero es este mismo pueblo, luchador por excelencia y que no se rinde ante las adversidades, el único que podrá salvarse a sí mismo, venciendo sus propios temores y su apatía. Y puedo decir, que por fin hoy vi eso con claridad. Te vi a vos, a mí, a don Fulano y a Ña Sultana, diciendo sí puedo, yo puedo, nosotros podemos, ¡CARAJO! Hoy vencimos al conformismo y a la falta de compromiso de cierta manera. Aunque todavía no hemos ganado la guerra, hoy ganamos una batalla importante, clave para lograr nuestra segunda independencia, porque si bien es cierto que somos libres desde 1811, todavía sufrimos bajo un yugo opresor moderno, el peso de las cadenas de la corrupción, la soberbia y el egoísmo.
Y para ir culminando este breve espacio en donde me formo y de paso hago catarsis, solamente espero estar vivo para poder disfrutar el verdadero despertar de esta nación que ya ha pasado por tantas tribulaciones y tantos flagelos, tanto de propios como de extraños y también disfrutar de la verdadera herencia de nuestros Padres de la Patria, nuestros próceres, el vivir en la Verdadera Tierra sin Mal, donde todos podamos convivir en armonía y en desarrollo. Orgullosamente paraguayos. Salud Mi Paraguay Querido. Felices 200 años. 

Fotografía: Gentileza de Cristina Centurión

3 comentarios:

  1. muy buueno! Rubén.. Fuerzaa y seguiii adelante jeje:)

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  2. Gracias Eli.. Fuiste testigo casual de mi 1er blog.. =)

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  3. excelente papa.. se me pone el cutis de ave con tu blog.. de la pesada viejo!!

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